- Paseo al Norte Chico, IV región
Este paseo nació con la finalidad de recorrer las huellas y rutas del interior del Norte Chico Chileno, zona ubicada en la cuarta región, ubicada entre la ciudad de La Serena y Viña del Mar.
Desde que se construyo la carretera nueva, este tramo se puede hacer en unas fluidas seis horas, pero se pierde toda noción de la existencia de infinidad de pueblos y paisajes campesinos muy antiguos que se arrinconan contra la cordillera hasta hacerse invisibles para los ojos del turista.
Además están los caminos y cuestas que se encumbran a lo más alto de las montañas para comunicar las diferentes localidades.
Con esto en mente, nos juntamos un grupo de amigos aficionados al 4x4 y programamos esta salida pensando en hacerla por caminos rurales en unos tres días, los que alcanzaron justitos, tal vez una semana permitiría conocer con más calma tanto lugar lindo de la zona.
El grupo de amigos que enfrentó el desafío ascendió a 26 personas en 9 vehículos 4x4 mas una camioneta 4x2 y dos mascotas.
Las máquinas no requerían equipamiento especial ya que el grado de dificultad de las rutas a recorrer era bajo.
Por supuesto que lo más importante eran las provisiones, las cuales ocupaban gran parte del espacio disponible y de ellas dieron cuenta las hábiles manos de las damas que nos prepararon unas deliciosas comidas en los campamentos.
Bueno para resumir, algunos partimos muy temprano desde Viña del Mar y otros desde Santiago, con la meta de juntamos en la plaza de la ciudad de Putaendo, punto de reunión para armar la caravana.

Con el Majitu Lindu, llegamos puntualmente y considerando la idiosincrasia nuestra, esta vez la mayoría fueron sorprendentemente puntuales y hasta los mas fiesteros (Trepachuky, Walala y Ronesponja) que habían organizado una previa en unas cabañas de Putaendo, lograron arribar a una hora razonable.
Por teléfono nos contactó Victor del team Baguales de Catemu, que con familia incluida se unió a nuestra caravana para empezar la travesía. En fin, después de los saludos protocolares y las consabidas tallas, logramos ponernos en marcha para salir del pavimento lo antes posible. Pepetoski que algo conocía la zona fue nombrado guía.
Así que tomamos rumbo al pueblo del Tártaro, donde a los pocos kilómetros encontramos un portón que da acceso a una huella particular transitable (que no sale en los mapas) y que atraviesa un fundo de la ganadera Tongoy), llevandonos por los cerros directamente a Alicahue.

Este camino cruza un gran fundo muy bonito en esta época del año dado que las praderas están verdes y la temperatura es templada… las vacas nos miraban pasar mientras masticaban sus verdes pensamientos.
Una de las cosas curiosas fue encontrar a la vera del camino y cada cierto trecho, varias vacas muertas, al parecer por alguna helada opinó alguien y que estaban medias secas, descomponiéndose casi sin olores desagradables.

Pensábamos en este misterio cuando un ruido en una rueda delantera del vitara de Pepetowski nos distrajo y revisamos el problema sin encontrar la causa.
Seguimos entonces recorriendo la huella y pasamos al rato por Alicahue, que significa “Lugar Reseco” en mapuche. En verano esta localidad me imagino que debe hacer honor a su nombre. Existen petroglifos y un tramo del camino del Inca para visitar si andan por ahí.
La carretera nos llevó hasta Cabildo, donde cargamos combustible y comisionamos a Pepetowski para que averiguara acerca de una picada donde nos vendieron unas ricas empanadas campestres que sirvieron de almuerzo express.
(foto Majitu Lindu)

Seguimos avanzando cruzando viejos puentes oxidados de un antiguo sistema ferroviario.

Llegamos después al túnel de Artificio que una vez cruzado nos dejo en el camino que nos llevaría hasta el túnel de Palquico, desde donde rumbeamos por los cerros hasta Caimanes, lugar donde están los famosos tres túneles encima de unas cuestas.

Estos son el túnel Curvo, el túnel Chico y túnel las Astas. Pero según lo que decía algún letrero caminero, pues entre los mapas de Turistel y los letreros del MOP aun no se ponen 100% de acuerdo con los nombres. En uno de ellos se consiguió este acierto. (foto Majitu Lindu)

Pasados estos túneles, seguimos la ruta y aquí paramos un rato a desarmar la rueda bulliciosa en el vitara del Pepetowski, pero a pesar de desmantelarla por completo y rearmarla no se pudo eliminar, quedando como un misterio por solucionar ya que se acercaba el crepúsculo y necesitábamos encontrar camping para pasar la noche. Mas adelante lo único que se logró fue que se le cayera una pastilla de freno que arreglamos ingeniosamente a la Chilena, es decir amarrada con un alambrito…jejejeje
Así fue como terminamos acampando en el camino que une Illapel con Salamanca, en un lindo lugar que nos indico gentilmente un amigo de Pepetowski.
Armamos las carpas y el rico asado, fierritos y choripanes no se hicieron esperar… había sido un largo día así que a la comida siguió una sobremesa muy alegre que fue terminando a medida que los pilotos y sus compañeras se iban a acostar de a poquito.

Bueno, los amanecers en esta zona son radiantes y tenpranito hicimos desayuno rápidamente para levantar campamento y salir temprano a la ruta. Aun nos quedaba mucho camino por recorrer. Entretanto el Pepe descubrió por fin la causa del ruido y la solucionó definidamente (cubo). (foto Majitu Lindu)

Y partimos con el sol de la mañana rumbo a la Reserva Nacional las Chinchillas, que es un gran parque destinado a proteger de la extinción a las últimas colonias de chinchillas que existen el país. Esta especie es un simpático roedor de pelo finísimo, que durante muchos años fue asesinado para la confección de finos abrigos de piel. Como es una especie noctámbula, el parque cuenta con un nocturama (dicen que único en Sudamérica) que permite observar las especies nativas en su medio ambiente natural.
Este fue el lugar donde nuestro amigo victor se despidió ya que debía retornar a su casa. Nos dejo invitados para hacer unas rutitas de montaña y barro, muy buenas dijo, así que estaremos en contacto.

Cabe destacar la continua charla en tono de broma sostenida la radio, lo que hace muy agradable y ameno el viaje.
En la parte derecha de la foto se puede apreciar la cuesta y el paisaje del valle.

En este lugar se da inicio a la larguisima y panorámica cuesta El Espino, que llega a Combarbala. Es una huella que trepa por los cerros dando mil vueltas y mostrando paisajes bellísimos, especialmente a la hora del mediodía donde el sol en su esplendor mostraba los colores de los cerros cargados de minerales (oro y cobre) y una gran cantidad de pequeñas explotaciones de pirquineros. (disculpen la nariz en la foto..jejeje)

En la lejana cordillera nevada, una aguzada montaña nevada nos llamó a atención y la bautizamos el Pico del Ron en honor de nuestro compañero, pero no le gustó mucho la talla..jajaja

Fue un lugar donde sacamos muchas fotos dado que la altura permitía ver los valles minúsculos y la cordillera nevada a los lejos.

Y bajamos la interminable cuesta sin problemas. Acompañados sin dudar del santo patrono de los yiperos, porque al llegar a la parte plana de repente avisan por la radio que el Gvitara de Richard tenia un problema grave en una rueda delantera… paramos y en verdad a primera vista se veía serio el asunto, la pobre rueda estaba abierta y el amortiguador fuera de lugar… así que se reunió el chacotero consejo de mecánicos que después de mirar y deliberar determino que la panne fue causada por la perdida de un seguro que facilito el despernado de la espiga del amortiguador… así que como no habían daños, se reparó el desaguisado y se puso un nuevo seguro… de alambrito.

La cara de Richard paso del susto al alivio… todos comentábamos que había sido una gran suerte que la panne fuera en el lugar mas ideal y no en la cuesta, donde podría haber causado algún accidente, bueno pero la suerte acompaña a quienes creen en ella y muy contentos seguimos la ruta. La única nerviosa era la polola de Richard que se puso a picar apio como terapia para los nervios!!! En la foto posan las damas con las mascotas y mas atrás el Chuky con el perro…

Bueno, ya avanzaba el día así que para recuperar tiempo, nos fuimos directo de Combarbala a Monte Patria por un camino pavimentado muy desértico y repleto de curvas y contracurvas... la radio, como siempre, fue un aliado para avanzar seguros y entretenidos en esas angostas pistas.

En Monte Patria descansamos un ratito y seguimos a Ovalle a cargar combustible.
(foto majitu lindu)

Después seguimos bordeando el embalse la Paloma, que tiene harta pesca ya que por el camino era frecuente encontrar pescadores vendiendo peces colgando en tiras y listo para cocinar. También viejas construcciones como esta:

En esta zona, pero hacia la costa, se encuentra el Parque Nacional Fray Jorge que presenta un extraordinario bosque tipo Valdiviano, en una zona desértica. La existencia de este bosque depende de la condensación de la camanchaca, ya que casi no llueve.
(foto Iván Helena)

Mas adelante pasamos el embalse Recoleta y nos aproximamos a Samo Alto, lugar donde muere el pavimento una vez más y empieza la huella sinuosa que corre por la ribera del Río Hurtado. Cerca se encuentra el imponente Monumento Natural Pichasca, un parque con troncos petrificados, fósiles de dinosaurios incrustados en la roca y una maqueta tamaño natural, de un Titanosaurio que habitó esos lugares hace unos añitos. Hay un alero rocoso llamado "Casa de Piedra" que es un refugio prehistórico, de hace 10.000 años.
Después de cruzar simpáticos y pequeños pueblos arribamos al poblado de Hurtado, donde Carabineros nos tomó los datos y después nos permitió seguir por la abrupta cuesta de 49 Km. Que se encarama en los altos cerros y que lleva directo a Vicuña en el Valle del Elqui.

Esta es una huella malísima en algunos trechos pero como estábamos apurados, la hicimos lo mas rápido que se podía, levantando nubes de polvo frente al sol que empezaba a despedirse de nosotros. La idea era llegar lo mas temprano posible a Vicuña para buscar camping.

Debo reconocer que esta ruta fue lo mas entretenido del paseo, es una huella mas apta para un rallye extremo y entre el apuro, el polvo y la oscuridad pasamos mas de un susto en unas curvas engañosas que de repente terminaban en hondísimas quebradas… la adrenalina fue fuerte e intensa… mas de alguien se pego un trompo o se despisto, sin consecuencias afortunadamente.

En lo alto de la huella y recortados contra el sol que se nos iba, divisábamos los blancos domos de los observatorios astronómicos del cerro Tololo y Gemini. (foto Richard)

El imponente paisaje de montaña cooperó para que después recordáramos esa cuesta como lo mas alucinante del paseo!!!
Y al fin vimos en medio de la oscuridad, las lejanas y reconfortantes luces de Vicuña!!!

Terminamos de bajar ya de noche y después de unos conciabulos, empezó la búsqueda de camping, encontrando muy buenas ofertas de todo tipo, pero elegimos unos de precio medio pero con excelente baños. Lo primero fue armar campamento, después bañarse concienzudamente con agüita caliente para sacarse el polvo y a continuación hacer unas carnes al disco y todo tipo de ensaladas para saciar el hambre… incluso el apio nervioso!!.

Hasta un traguito nuevo probamos: VinoSour casero, gentileza de Sitalily y que sabía de maravillas!!. Y varios compañeros como el pepe en la foto s esmeraban en la cocina. (foto majitu lindu)

En esta etapa ya andábamos todos relajados y pelusones bromeando con todo y todos, cosa que en mi caso casi me vale la excomunión porque la Sitalily se puso celosa por mis bromas jejejeje y otra talla fue cuando el trepachuky subió la carpa del perro al techo de su yip y la paseo por todo al camping, y como el perro trepó y se subió arriba, terminó por pasearlo también.

Este muchacho estaba de turno porque al rato, le enhuincharon entera la carpa con cinta adhesiva tapándole la entrada, cosa que hizo que el Perro se trasladara a nuestro sector que era mas tranquilo y al fin pudo dormir…
La cosa es que cuando nos aburrimos de revolverla nos fuimos a la camita muy contentos.
Amaneció un día esplendoroso y nos fuimos a recorrer el valle del Elqui, donde pasamos por la escuela y la tumba de la Gabriela Mistral, claro que la foto la sacamos al regreso.

y transitábamos encantados por la huella luminosa que nos llevaba a los pequeños pueblitos que adornan el estrecho valle… hasta que llegamos al final del camino donde una valla ganadera nos impidió el paso.

Nos devolvimos y en el valle de Cochiguaz nos entretuvimos vadeando un pequeño río, que le causo alguna duda al Trepachuky, pero después de cantarle que era una niñita, aperró y pasó sin problemas. (foto Richard)

Nos acomodarnos y para hacer la última comida del viaje en un gran disco donde las damas una vez más demostraron su sapiencia culinaria dejándonos más que satisfechos.
Llegó la noche y partimos a Vicuña para comprar unos regalitos y de ahí a la Serena para el viaje de vuelta. Algunos se quedaron descansando en la zona para seguir al día siguiente a Huasco, pero eso es otra historia..
La última foto es una toma de la cruz de Coquimbo que nos despidió de la región. Fue un viaje de 782 Km. Desde Viña al valle del elqui, en tres días.

Solo resta agradecer el buen humor, la solidaridad y simpatía de todos los participantes. Es una travesía que recomiendo hacer a los que no conocen la zona.
Saludos cordiales a: - Richard y Maca - Gran Vitara / Ronesponja y Tiare + Michel y Polola – Nisssan 4x2 / Majitu Lindu y Perro – Nissan Terrano / Walala y Cata + mascota – Grand Cherokee / - Trepachuky y Cecy+ ozzy – Gran Vitara / - Ivan Helena y Mitzy e Hija – Mitsibishi Katana / - Macana y Polola + cuñada – Vitara / - Pepetowski y Jeannette – Vitara / - Victor y Sra. + Hija + Hijo - Rocky blanco / Ermitaño y Sitalily - Vitara
Las fotos son de Sitalily y Ermitaño. Se indica el autor cuando se incluyen otras fotografías.
Desde que se construyo la carretera nueva, este tramo se puede hacer en unas fluidas seis horas, pero se pierde toda noción de la existencia de infinidad de pueblos y paisajes campesinos muy antiguos que se arrinconan contra la cordillera hasta hacerse invisibles para los ojos del turista.
Además están los caminos y cuestas que se encumbran a lo más alto de las montañas para comunicar las diferentes localidades.
Con esto en mente, nos juntamos un grupo de amigos aficionados al 4x4 y programamos esta salida pensando en hacerla por caminos rurales en unos tres días, los que alcanzaron justitos, tal vez una semana permitiría conocer con más calma tanto lugar lindo de la zona.
El grupo de amigos que enfrentó el desafío ascendió a 26 personas en 9 vehículos 4x4 mas una camioneta 4x2 y dos mascotas.
Las máquinas no requerían equipamiento especial ya que el grado de dificultad de las rutas a recorrer era bajo.
Por supuesto que lo más importante eran las provisiones, las cuales ocupaban gran parte del espacio disponible y de ellas dieron cuenta las hábiles manos de las damas que nos prepararon unas deliciosas comidas en los campamentos.
Bueno para resumir, algunos partimos muy temprano desde Viña del Mar y otros desde Santiago, con la meta de juntamos en la plaza de la ciudad de Putaendo, punto de reunión para armar la caravana.

Con el Majitu Lindu, llegamos puntualmente y considerando la idiosincrasia nuestra, esta vez la mayoría fueron sorprendentemente puntuales y hasta los mas fiesteros (Trepachuky, Walala y Ronesponja) que habían organizado una previa en unas cabañas de Putaendo, lograron arribar a una hora razonable.
Por teléfono nos contactó Victor del team Baguales de Catemu, que con familia incluida se unió a nuestra caravana para empezar la travesía. En fin, después de los saludos protocolares y las consabidas tallas, logramos ponernos en marcha para salir del pavimento lo antes posible. Pepetoski que algo conocía la zona fue nombrado guía.
Así que tomamos rumbo al pueblo del Tártaro, donde a los pocos kilómetros encontramos un portón que da acceso a una huella particular transitable (que no sale en los mapas) y que atraviesa un fundo de la ganadera Tongoy), llevandonos por los cerros directamente a Alicahue.

Este camino cruza un gran fundo muy bonito en esta época del año dado que las praderas están verdes y la temperatura es templada… las vacas nos miraban pasar mientras masticaban sus verdes pensamientos.
Una de las cosas curiosas fue encontrar a la vera del camino y cada cierto trecho, varias vacas muertas, al parecer por alguna helada opinó alguien y que estaban medias secas, descomponiéndose casi sin olores desagradables.

Pensábamos en este misterio cuando un ruido en una rueda delantera del vitara de Pepetowski nos distrajo y revisamos el problema sin encontrar la causa.
Seguimos entonces recorriendo la huella y pasamos al rato por Alicahue, que significa “Lugar Reseco” en mapuche. En verano esta localidad me imagino que debe hacer honor a su nombre. Existen petroglifos y un tramo del camino del Inca para visitar si andan por ahí.
La carretera nos llevó hasta Cabildo, donde cargamos combustible y comisionamos a Pepetowski para que averiguara acerca de una picada donde nos vendieron unas ricas empanadas campestres que sirvieron de almuerzo express.
(foto Majitu Lindu)

Seguimos avanzando cruzando viejos puentes oxidados de un antiguo sistema ferroviario.

Llegamos después al túnel de Artificio que una vez cruzado nos dejo en el camino que nos llevaría hasta el túnel de Palquico, desde donde rumbeamos por los cerros hasta Caimanes, lugar donde están los famosos tres túneles encima de unas cuestas.

Estos son el túnel Curvo, el túnel Chico y túnel las Astas. Pero según lo que decía algún letrero caminero, pues entre los mapas de Turistel y los letreros del MOP aun no se ponen 100% de acuerdo con los nombres. En uno de ellos se consiguió este acierto. (foto Majitu Lindu)

Pasados estos túneles, seguimos la ruta y aquí paramos un rato a desarmar la rueda bulliciosa en el vitara del Pepetowski, pero a pesar de desmantelarla por completo y rearmarla no se pudo eliminar, quedando como un misterio por solucionar ya que se acercaba el crepúsculo y necesitábamos encontrar camping para pasar la noche. Mas adelante lo único que se logró fue que se le cayera una pastilla de freno que arreglamos ingeniosamente a la Chilena, es decir amarrada con un alambrito…jejejeje
Así fue como terminamos acampando en el camino que une Illapel con Salamanca, en un lindo lugar que nos indico gentilmente un amigo de Pepetowski.
Armamos las carpas y el rico asado, fierritos y choripanes no se hicieron esperar… había sido un largo día así que a la comida siguió una sobremesa muy alegre que fue terminando a medida que los pilotos y sus compañeras se iban a acostar de a poquito.

Bueno, los amanecers en esta zona son radiantes y tenpranito hicimos desayuno rápidamente para levantar campamento y salir temprano a la ruta. Aun nos quedaba mucho camino por recorrer. Entretanto el Pepe descubrió por fin la causa del ruido y la solucionó definidamente (cubo). (foto Majitu Lindu)

Y partimos con el sol de la mañana rumbo a la Reserva Nacional las Chinchillas, que es un gran parque destinado a proteger de la extinción a las últimas colonias de chinchillas que existen el país. Esta especie es un simpático roedor de pelo finísimo, que durante muchos años fue asesinado para la confección de finos abrigos de piel. Como es una especie noctámbula, el parque cuenta con un nocturama (dicen que único en Sudamérica) que permite observar las especies nativas en su medio ambiente natural.
Este fue el lugar donde nuestro amigo victor se despidió ya que debía retornar a su casa. Nos dejo invitados para hacer unas rutitas de montaña y barro, muy buenas dijo, así que estaremos en contacto.

Cabe destacar la continua charla en tono de broma sostenida la radio, lo que hace muy agradable y ameno el viaje.
En la parte derecha de la foto se puede apreciar la cuesta y el paisaje del valle.

En este lugar se da inicio a la larguisima y panorámica cuesta El Espino, que llega a Combarbala. Es una huella que trepa por los cerros dando mil vueltas y mostrando paisajes bellísimos, especialmente a la hora del mediodía donde el sol en su esplendor mostraba los colores de los cerros cargados de minerales (oro y cobre) y una gran cantidad de pequeñas explotaciones de pirquineros. (disculpen la nariz en la foto..jejeje)

En la lejana cordillera nevada, una aguzada montaña nevada nos llamó a atención y la bautizamos el Pico del Ron en honor de nuestro compañero, pero no le gustó mucho la talla..jajaja

Fue un lugar donde sacamos muchas fotos dado que la altura permitía ver los valles minúsculos y la cordillera nevada a los lejos.

Y bajamos la interminable cuesta sin problemas. Acompañados sin dudar del santo patrono de los yiperos, porque al llegar a la parte plana de repente avisan por la radio que el Gvitara de Richard tenia un problema grave en una rueda delantera… paramos y en verdad a primera vista se veía serio el asunto, la pobre rueda estaba abierta y el amortiguador fuera de lugar… así que se reunió el chacotero consejo de mecánicos que después de mirar y deliberar determino que la panne fue causada por la perdida de un seguro que facilito el despernado de la espiga del amortiguador… así que como no habían daños, se reparó el desaguisado y se puso un nuevo seguro… de alambrito.

La cara de Richard paso del susto al alivio… todos comentábamos que había sido una gran suerte que la panne fuera en el lugar mas ideal y no en la cuesta, donde podría haber causado algún accidente, bueno pero la suerte acompaña a quienes creen en ella y muy contentos seguimos la ruta. La única nerviosa era la polola de Richard que se puso a picar apio como terapia para los nervios!!! En la foto posan las damas con las mascotas y mas atrás el Chuky con el perro…

Bueno, ya avanzaba el día así que para recuperar tiempo, nos fuimos directo de Combarbala a Monte Patria por un camino pavimentado muy desértico y repleto de curvas y contracurvas... la radio, como siempre, fue un aliado para avanzar seguros y entretenidos en esas angostas pistas.

En Monte Patria descansamos un ratito y seguimos a Ovalle a cargar combustible.
(foto majitu lindu)

Después seguimos bordeando el embalse la Paloma, que tiene harta pesca ya que por el camino era frecuente encontrar pescadores vendiendo peces colgando en tiras y listo para cocinar. También viejas construcciones como esta:

En esta zona, pero hacia la costa, se encuentra el Parque Nacional Fray Jorge que presenta un extraordinario bosque tipo Valdiviano, en una zona desértica. La existencia de este bosque depende de la condensación de la camanchaca, ya que casi no llueve.
(foto Iván Helena)

Mas adelante pasamos el embalse Recoleta y nos aproximamos a Samo Alto, lugar donde muere el pavimento una vez más y empieza la huella sinuosa que corre por la ribera del Río Hurtado. Cerca se encuentra el imponente Monumento Natural Pichasca, un parque con troncos petrificados, fósiles de dinosaurios incrustados en la roca y una maqueta tamaño natural, de un Titanosaurio que habitó esos lugares hace unos añitos. Hay un alero rocoso llamado "Casa de Piedra" que es un refugio prehistórico, de hace 10.000 años.
Después de cruzar simpáticos y pequeños pueblos arribamos al poblado de Hurtado, donde Carabineros nos tomó los datos y después nos permitió seguir por la abrupta cuesta de 49 Km. Que se encarama en los altos cerros y que lleva directo a Vicuña en el Valle del Elqui.

Esta es una huella malísima en algunos trechos pero como estábamos apurados, la hicimos lo mas rápido que se podía, levantando nubes de polvo frente al sol que empezaba a despedirse de nosotros. La idea era llegar lo mas temprano posible a Vicuña para buscar camping.

Debo reconocer que esta ruta fue lo mas entretenido del paseo, es una huella mas apta para un rallye extremo y entre el apuro, el polvo y la oscuridad pasamos mas de un susto en unas curvas engañosas que de repente terminaban en hondísimas quebradas… la adrenalina fue fuerte e intensa… mas de alguien se pego un trompo o se despisto, sin consecuencias afortunadamente.

En lo alto de la huella y recortados contra el sol que se nos iba, divisábamos los blancos domos de los observatorios astronómicos del cerro Tololo y Gemini. (foto Richard)

El imponente paisaje de montaña cooperó para que después recordáramos esa cuesta como lo mas alucinante del paseo!!!
Y al fin vimos en medio de la oscuridad, las lejanas y reconfortantes luces de Vicuña!!!

Terminamos de bajar ya de noche y después de unos conciabulos, empezó la búsqueda de camping, encontrando muy buenas ofertas de todo tipo, pero elegimos unos de precio medio pero con excelente baños. Lo primero fue armar campamento, después bañarse concienzudamente con agüita caliente para sacarse el polvo y a continuación hacer unas carnes al disco y todo tipo de ensaladas para saciar el hambre… incluso el apio nervioso!!.

Hasta un traguito nuevo probamos: VinoSour casero, gentileza de Sitalily y que sabía de maravillas!!. Y varios compañeros como el pepe en la foto s esmeraban en la cocina. (foto majitu lindu)

En esta etapa ya andábamos todos relajados y pelusones bromeando con todo y todos, cosa que en mi caso casi me vale la excomunión porque la Sitalily se puso celosa por mis bromas jejejeje y otra talla fue cuando el trepachuky subió la carpa del perro al techo de su yip y la paseo por todo al camping, y como el perro trepó y se subió arriba, terminó por pasearlo también.

Este muchacho estaba de turno porque al rato, le enhuincharon entera la carpa con cinta adhesiva tapándole la entrada, cosa que hizo que el Perro se trasladara a nuestro sector que era mas tranquilo y al fin pudo dormir…
La cosa es que cuando nos aburrimos de revolverla nos fuimos a la camita muy contentos.
Amaneció un día esplendoroso y nos fuimos a recorrer el valle del Elqui, donde pasamos por la escuela y la tumba de la Gabriela Mistral, claro que la foto la sacamos al regreso.

y transitábamos encantados por la huella luminosa que nos llevaba a los pequeños pueblitos que adornan el estrecho valle… hasta que llegamos al final del camino donde una valla ganadera nos impidió el paso.

Nos devolvimos y en el valle de Cochiguaz nos entretuvimos vadeando un pequeño río, que le causo alguna duda al Trepachuky, pero después de cantarle que era una niñita, aperró y pasó sin problemas. (foto Richard)

Nos acomodarnos y para hacer la última comida del viaje en un gran disco donde las damas una vez más demostraron su sapiencia culinaria dejándonos más que satisfechos.
Llegó la noche y partimos a Vicuña para comprar unos regalitos y de ahí a la Serena para el viaje de vuelta. Algunos se quedaron descansando en la zona para seguir al día siguiente a Huasco, pero eso es otra historia..
La última foto es una toma de la cruz de Coquimbo que nos despidió de la región. Fue un viaje de 782 Km. Desde Viña al valle del elqui, en tres días.

Solo resta agradecer el buen humor, la solidaridad y simpatía de todos los participantes. Es una travesía que recomiendo hacer a los que no conocen la zona.
Saludos cordiales a: - Richard y Maca - Gran Vitara / Ronesponja y Tiare + Michel y Polola – Nisssan 4x2 / Majitu Lindu y Perro – Nissan Terrano / Walala y Cata + mascota – Grand Cherokee / - Trepachuky y Cecy+ ozzy – Gran Vitara / - Ivan Helena y Mitzy e Hija – Mitsibishi Katana / - Macana y Polola + cuñada – Vitara / - Pepetowski y Jeannette – Vitara / - Victor y Sra. + Hija + Hijo - Rocky blanco / Ermitaño y Sitalily - Vitara
Las fotos son de Sitalily y Ermitaño. Se indica el autor cuando se incluyen otras fotografías.


4 Comments:
el mundo se abre a nuestros ojos a cada instante...
Que lindo que puedan viajar y conocer Chile. Les felicito.
mishhh
me encantaria recorrer chile como ustedes ...
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