- Laguna del Laja y Volcan Antuco

Vacaciones... la palabra mágica que cada año abre, por unos pocos días, el portal a un mundo de libertad, a bellas jornadas cerca del sol y las montañas. En este relato dejaré muchas fotografías de un maravilloso viaje que hicimos a este bello lugar.
SALTO DEL LAJA
La primera parada de este viaje fue para conocer el Salto del Laja, un lugar muy bello aunque hay que saber elegir la fecha para no encontrarlo demasiado saturado de turistas, por lo cual.
Así que la mejor fecha para visitar el lugar es a finales de año, cuando las aguas aun traen un caudal generoso del deshielo y la vista es más impresionante por el verdor de los campos.
La vista de esa inmensa cantidad de agua cayendo están sobrecogedora como el ruido y el viento que produce el choque de las masas de agua contra la roca.

Acercarse lo mas que se puede es la gracia del viaje, sentir la fuerza de la naturaleza en el pecho y el rostro es unirse por un momento a la grandeza del universo...
Hay dos saltos, el grande y el chico, este ultimo no tiene acceso para los visitantes, pero así es como se ve

Descansamos en un sombreado camping que recibía la conversación estruendosa del agua, pero increíblemente dormimos muy bien y fueron los pájaros los que nos despertaron para que levantáramos campamento y siguiéramos nuestro viaje tras la búsqueda del nacimiento del río Laja.

Con la vista llena de la grandeza de la cascada, emprendimos rumbo a nuestro siguiente destino, el Parque Nacional Laguna del Laja, para lo cual desechamos la carretera y nos internamos por los interminables caminos forestales bordeados de millones y millones de pinos.

Resultó fácil perderse y/o llegar hasta portones cerrados, cosa que nos pasó mas de una vez. Pero fue así como conocimos varias pequeñas localidades y cada vez que estábamos desorientados el lejano y bello cono nevado del Volcán Antuco, sobresaliendo por encima de las copas de los árboles, nos servia de faro para retomar rumbo.
Y así fue como andando y andando llegamos al Parque Nacional Laguna del Laja, que a modo de información cuenta con una superficie de 11.600 hectáreas y se ubica a 86 km. de la ciudad de Los Ángeles.
Lo primero que se ven nuestro ojos al llegar es el abundante Ciprés de la Cordillera, cosa muy alentadora después de pensar que el único árbol que quedaba de la creación eran las plantaciones de pino radiata!!. Mas hacia arriba, en los altos cerros de la Sierra Velluda hay unas cuantas Araucarias y por allí o por acá en las quebradas hay otras especies como el Maitén o Radal.

El camino gravillado nos llevo hasta la entrada del parque, donde hay en general buenas instalaciones. El paisaje tiene piedras y mas piedras por todos lados, en fin después de un rato elegimos un sitio sombreado y armamos nuestra carpa para pasar la noche.
Según averiguamos las aves constituyen la principal población de fauna del lugar y se supone que hay hasta Cóndores pero por mas que mire no vi ninguno los días que anduve por ahí. Ahora se me ocurre, que si me hubiera hecho el muerto un par de horas en la falda de un cerro, capaz que llegaran a mirar!!.

Y aunque no lo crean también me contaron que en la zona existen Pumas, claro que lo supe después de haberme reído de la Sitalily cuando una noche, muy asustada me dijo que había visto unos ojos brillantes en la oscuridad...¡¡a lo mejor se la quería comer un Puma!!! Jajajajajaa seguro era un conejo curioso, pero me aproveche un poquito y me andaba escondiendo y le saltaba encima gritando ¡¡Buaaa!!, con lo que ella estaba aterrada.
Hay también unas medio extintas Vizcachas, mansos Zorros culpen y Chilla, ejemplares de los que no vi ni uno... ni en pintura... tal vez era muy bullicioso y para cuando llego a mirar ya hace rato que todos los seres vivos de la zona arrancaron o se escondieron.
Pasamos unos días hermosos en el camping, en las tardes nos daban leña y como hay sombra dormíamos muy bien hasta entrada la mañana.
NACIMIENTO DEL RÍO LAJA
Se nos pasaba volando el tiempo descansando y disfrutando de la vista espléndida que se aprecia desde el parque. Hasta que un soleado día, muy temprano, decidimos subir a conocer el nacimiento del río laja.

Empezamos a subir por una huella bordeada de árboles y llegamos hasta un lugar donde dejamos el yip, seguimos después un angosto sendero que baja un cerro polvoriento y avanzamos medio aplastados por el sol, poco gentil con nuestra caminata hasta que llegamos hasta uno de varios hoyos rodeados de vegetación desde el cual afloraba una fuertísimo corriente que luego buscaba camino cerro abajo... bastante sorprendidos lo comentamos mientras seguíamos caminando hasta que llegamos a un acantilado donde una de las maravillas de la naturaleza nos recibió.

En un gran paredón vertical lleno de vegetación, afloran desde unas cavernas unos inmensos chorros de agua con impresionante fuerza que se despeñan para correr por un profundo cañón

Encaramados en lo mas alto pudimos obtener fotos inolvidables de esos saltos que hasta tienen nombre, Chilcas y Torbellino!!!

VOLCÁN ANTUCO
Otro día decidimos ir a conocer el famoso volcán Antuco, para lo cual emprendimos una larga subida por una huella bastante buena que pasa frente a un campo de esqui y que culebrea por entre campos de escoria volcánica negra como los fértiles terrones de tierra de un campo recién volteado por el arado, pero duros y cortantes como acero.

Dicen que en los tiempos sin memoria de los milenios, existía un volcán llamado Laja y cuando esta antigua formación erupcionó en forma armagedonica, quedó un cráter destruido, poco visible y sobre el cual se eleva el actual cono truncado del volcán Antuco, de unos 3000 mt. En la foto estamos en el camino que corre por la falda norte del volcán

Bueno a causa de la erupción del antiguo volcán, la lava formo un gigantesco dique natural y atrapó las aguas en el curso medio del río Laja, dando origen a una inmensa laguna.
LAGUNA DEL LAJA
Al llegar arriba, la belleza de esta laguna deja sobrecogido, enclaustrada entre altos cerros presenta un color azul y verde esmeralda que refleja el cielo, sus riberas de bordes rocosos están arboladas por el lado norte con bosques de ciprés cordillerano, coigües y lenga.

El lado sur es la falda del Antuco que se sumerge en las aguas creando una playa de arena negra y aparentemente estéril. Cuesta mucho caminar a pie descalzo porque esa arena volcánica es muy gruesa y tiene aristas filudas. Las aguas son templadas en la orilla y muy limpias. El Volcán Antuco vigila desde lo alto y se entretiene reflejándose en las aguas rizadas por el viento.

La laguna tiene 125 kms2 de superficie (¿se imaginan cuantos millones de litros pueden caber ahí?), y en sus aguas dicen que se puede pescar salmones y truchas, cosa que no pude comprobar porque no lleve caña de pescar, así que me quede con las ganas de comer pescadito cocinado por las manitos de la polola en la fogata del campamento.
SIERRA VELLUDA
Seguimos después un camino que se extiende sobre ceniza volcánica y serpentea por 22 km junto a la ribera de la laguna llegando hasta su nacimiento, donde las algas tiñe de verde las aguas.

En Los Barros, donde hay una extraordinaria vista a los ventisqueros colgantes de la Sierra Velluda y del volcán Antuco. Desde abajo impresiona por la majestuosidad de sus picachos, ventisqueros y bosques a los cuales se puede acceder por senderos de excursión.
LA FRONTERA
Pasamos frente al regimiento fronterizo y después cruzamos con precaución el río laja que es bastante caudaloso.

En el puesto de frontera Paso Pichachen encontramos unos amables y solitarios carabineros que nos dejaron pasar al otro lado advirtiéndonos que volviéramos temprano sino el caudal del río que crece por las tardes nos podría jugar una mala pasada.
Los caminos están destruidos por las crecidas pero igual se puede pasar por los esteros. Hay inmensas planicies de veranada y un paisaje de arbustos maravillosamente silencioso.

Encontramos un monumento de indios y nos pusimos a dar vueltas con el vehiculo alrededor para honrar la costumbre de esos lugares... solo que no sabíamos que también se pedía un deseo... bueno, para otro paseo pedimos deseo doble jejejeje.
Pronto nos pilló la tarde y decidimos volver antes que el río se pusiera intratable... fue buena idea porque la corriente había crecido y estaba muy fuerte pase algún susto cuando el yip quiso flotar, pero lo pise a fondo y pasé. Media hora mas y obligados a quedarnos arriba!!!.

Después retornamos levantando polvo por los largos caminos arenosos pensando en lo bella y amable que es la cordillera si se le pide permiso antes de penetrar en ella.
Mas abajo nos abrazaron nuevamente los bosques y en el campamento pasamos la última noche antes del regreso. Es un lugar bellísimo y recomendable para ir con calma, hay mucho por conocer. Y a esperar otro año para seguir conociendo nuestra patria.
Relato ® Ermitaño
Fotos ® Ermitaño y Sitalily


4 Comments:
Es maravilloso disfrutar de la aventura vivida por otros y poder casi vivirla gracias a la descripción dada por ustedes. Andaba en busca de lugares hermosos y este me cautivo. Espero que este año puedan seguir disfrutando así de nuestra natural4ezas...y cuidado co los pumas!...
la rajaaaaaaaaaaaaaa tu b log ermitaño!!!!!!!!!!!!
Estimados,
Muy buenas fotos y relatos. Gracias por compartir su experiencia.
Quería preguntarles si existe alguna forma de llegar al parque ya sea en bus u otro tipo de transporte colectivo ya que no cuento con un auto para visitar esos lados.
saludos
Francisco, desconozco si existe algun medio publico de transporte, pero una opcion es arrendar un auto o camioneta.
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